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Historias de CEOs

Los sorprendentes primeros trabajos de los grandes CEOs y empresarios

Todos conocemos la vida pre-éxito de nuestros actores o cantantes favoritos. Muchos de ellos pasaron largas temporadas instalados en la precariedad más absoluta antes de comerse el mundo. Fueron camareros, carteros, pianistas de bar, repartidores de periódicos, empleados en una pizzería, modelos de escuela de arte, matones de barrio, coristas, mozos de cuadra o saltimbanquis de circo ambulante. Todos sufrieron penurias y fracasos, hambre, desesperanza y tentaciones de tirar la toalla. Pero perseveraron, lucharon, se dejaron espolear por su talento y mantuvieron intacta su fe en sí mismos. Si ellos no creían en su triunfo, ¿quién lo iba a hacer?

Hoy, los héroes a los que miramos y admiramos no son ya los artistas que triunfaron escapando de la pobreza (su destino natural), sino los grandes empresarios de éxito, a los que vemos como paradigmas de una vida fácil, rebosante de poder, dinero, talento, carisma y vida social. Algunos heredaron imperios ya florecientes, es cierto, y otros hicieron carrera desde la universidad, pero la mayoría empezaron exactamente en el mismo lugar: abajo.

Eso significa dos cosas: una, que todos tenían la determinación (valentía, talento, inconformismo) necesaria para triunfar; y dos, que si ellos lo hicieron desde donde lo hicieron, todos podemos hacerlo. He aquí algunos ejemplos de lo que se puede llegar a ser empezando desde la nada, doce sorprendentes CV que, sin duda, inspirarán a más de uno:

  1. Michael Dell (DELL Computers): lavaplatos en un restaurante chino. Quería ganar dinero para engordar su colección de sellos. Tenía 12 años.
  2. Marissa Mayer (Yahoo): dependienta en una tienda de comestibles. Ahí, por cierto, aprendió la importancia de trabajar rápido.
  3. Doug McMillon (Walmart): empleado de almacén… en la misma empresa de la que luego fue presidente y CEO.
  4. Terry Lundgren (Macy’s): abridor de ostras en un restaurante local. Llegó ser el director del restaurante, pero en cuanto se graduó se dedicó al retail.
  5. Craig Jelinek (Costco): chico para todo en una tienda de alimentación, desde fregar el suelo y limpiar los baños hasta empaquetar los productos.
  6. Warren Buffett (Berkshire Hathaway): repartidor de periódicos en su bicicleta, para el Omaha World-Herald. Por cierto, que en su primera declaración de impuestos incluyó la bicicleta como una deducción.
  7. Indra Nooyi (PepsiCo): recepcionista en el turno de noche (cobraba 50 céntimos más por hora), para pagar sus estudios en la Universidad de Yale.
  8. Jeff Bezos (Amazon): siempre emprendedor, él mismo creó su propio primer trabajo en la escuela secundaria, un campamento de verano para estudiantes al que llamó Dream Institute.
  9. Reed Hastings (Netflix): vendedor de aspiradoras, puerta a puerta. “Me encantaba, por extraño que suene. Llegas a conocer a un montón de gente interesante”.
  10. Amancio Ortega (Inditex): también muy precoz, comienza su carrera en el mundo textil a los catorce años, como empleado de dos conocidas tiendas de ropa de la Coruña.
  11. Francisco Riberas (Gonvarri-Gestamp): a los 13 años, en plena postguerra española, dejó el colegio para trabajar como decorador de porcelana en un pequeño taller y poder así aportar unas monedas a su casa.
  12. Clemente y Álvaro Cebrián (El Ganso): repartidores de pizzas en Londres, para pagarse la estancia mientras perfeccionaban su inglés durante las vacaciones de verano.

Al final, poco importa cuál sea ese primer trabajo, o el segundo. De todos se puede aprender mucho, sobre todo acerca de uno mismo. Y de los demás. Y de la vida en general. Que es sin duda más importante que el trabajo en sí. Por eso, cuando estás empezando, es muy recomendable seguir el consejo de Franklin D. Roosevelt: «Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace». Up to you.