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BEACH BOYS

BEACH BOYS: MUCHO MÁS QUE SURF, CHICAS Y CAMISAS DE FLORES

El verano se acaba; este año, como viene sucediendo desde hace algún tiempo, el surf ha sido el deporte de moda en las playas del norte de España. Uno de los deportes más bellos, completos y emocionantes que existen. Y en plena naturaleza. ¿Se puede pedir más? Sí, una buena banda sonora para acompañarlo. Por ejemplo, los Beach Boys. El más grande de los grupos americanos (por calidad e influencia) que unió surf, juventud y diversión hace casi 60 años. Esta es su historia.

Todo empezó cuando tres hermanos, un primo y un amigo de clase decidieron alquilar unos instrumentos y reunirse en casa de los primeros, aprovechando la ausencia de sus padres, para tocar un poco de rock and roll. El sol de California, la playa, el surf y las chicas fueron su fuente de inspiración. Aquel día de verano de 1961 en casa de los Wilson, los hermanos Brian, Dennis y Carl, junto a Mike y Alan, comenzaron a tocar en serio y a definir el “sonido Beach Boys”, un estilo de preciosista armonía vocal, ritmo pegadizo y temática surfera. En realidad sólo Dennis surfeaba, pero cuando se animaron a escribir sus propias canciones, propuso como tema su deporte favorito, muy de moda en las playas californianas.

La primera composición de Brian Wilson –el alma creativa de la banda- fue Surfin’, y fue también el primer sencillo que grabaron, el 3 de octubre de 1961, bajo el nombre de... The Pendletones. En efecto, tal fue su primer nombre oficial, que no era sino la marca de sus gruesas camisas de lana y cuadros azules (nada que ver con las camisas floreadas y de vivos colores que definieron su imagen poco después). Con ese nombre acudieron al estudio de grabación, pero cuando, temblorosos por la emoción, desempaquetaron la primera caja de discos que llegó a su casa, descubrieron que el estudio había decidido rebautizarles con un nombre más pegadizo: The Beach Boys. Acababa de nacer la leyenda.

El último día de 1961 celebraron su primera actuación, en el concierto en memoria de Ritchie Valens (intérprete de La Bamba y fallecido en accidente de avión en febrero de 1959, como recuerda Don McLean en American Pie). Durante los meses siguientes, Surfin’ sonó en la radio y se vendió en las tiendas de discos, alcanzando las 50.000 copias. En febrero llegaron nuevas canciones (Surfin’ Safari, Surfer Girl, Beach Boys Stomp...) y nuevos conciertos. Por primera vez salieron de California, llevando su sonido playero a otros Estados... que ni siquiera tenían playa. Justo un año después de su primer single, en octubre de 1962, editaron su primer álbum, Surfin’ Safari, que les llevó definitivamente a las listas de éxito.

A partir de ahí, los chicos de la playa son ya tan imparables como una ola salvaje de Mavericks Point. En 1963, el disco Surfin’ USA (el single era una curiosa adaptación de Sweet Little Sixteen de Chuck Berry, manteniendo la melodía pero cambiando toda la letra) es el segundo más vendido de todo Estados Unidos; y con el siguiente, Surfer Girl, triunfan incluso en la lejana y lluviosa Gran Bretaña, país en el que los Beach Boys siempre han tenido enormes simpatías. En 1964 la ola llega a la muy surfera Australia y a Nueva Zelanda, donde ofrecen sus primeros conciertos fuera de Estados Unidos; después de la gira triunfal graban el primer número uno de su carrera, I Get Around, y llegan a la auténtica cresta de la popularidad. Y también a la primera caída en las encrespadas aguas de la fama. Lo que en surf llamamos la lavadora.

En diciembre, tras su boda con Marilyn Rovell, las presiones y las agotadoras giras acabaron mermando las fuerzas del líder y alma de la banda, Brian Wilson, que empezó a flaquear física y psicológicamente. En enero de 1965 anunció su retiro definitivo de los conciertos para concentrarse en la composición, siendo sustituido por Bruce Johnston. La decisión no pudo ser más acertada, porque de su genio empezaron a surgir canciones mucho más maduras, innovadoras y profundas. Abandonó los coches, el surf y las chicas, dejó atrás la adolescencia y creció como compositor. De esa época son clásicos como When I Grow Up (To Be a Man) o la desgarradora Please Let Me Wonder.

Y entonces llegaron los Beatles. La banda británica acababa de publicar su gran obra, Rubber Soul, que cautivó a Brian Wilson. Como respuesta, decidió componer “¡el álbum de rock más grande jamás hecho!”. Y lo hizo: se llamó Pet Sounds, y aún hoy es considerado uno de los mejores discos de la historia de la música. El propio Paul MacCartney lo define como “el mejor disco vocal jamás grabado", y siempre ha reconocido abiertamente su inspiración para el mítico Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (“Sgt. Pepper fue un intento de igualar el nivel de Pet Sounds” afirmó el beatle). Como curiosidad, God Only Knows es la primera vez que se menciona la palabra Dios en una canción. Paradójicamente, fue el primer álbum de los Beach Boys que no alcanzó el éxito al que estaban habituados, pero convirtió a Brian Wilson en uno de los grandes autores del Rock.
Por esa época se inició también el camino a la perdición de Brian. Drogas, paranoias y extravagancias que acabaron mermando las relaciones del grupo. Aún faltaba, sin embargo, la gran canción de los Beach Boys; la más inmortal, la más admirada, la más grandiosa y la más compleja (se gestó en 6 meses con un proceso de producción inédito): Good Vibrations, “una sinfonía de bolsillo” como la definió Brian. Número uno en 1966 y considerado por críticos y público uno de los mejores sencillos de todos los tiempos.

Curiosamente, estas “buenas vibraciones” fueron el principio del fin. Brian dejó el grupo y cada cual siguió su propio camino. Aún sacaron nuevas canciones como banda, pero se dedicaron más a editar recopilatorios y a vivir del directo (sus conciertos eran muy atractivos, y seguidos en todo el mundo). Hubo algún regreso esporádico de Brian, pero ya fue tras la muerte de sus hermanos Dennis y Carl, por lo que nunca más llegaron a tocar los cinco Beach Boys originales. Aun así, el público les seguía adorando: el 4 de julio de 1985 actuaron ante un millón de personas en Filadelfia, un auténtico “Record Guinness”.

Hoy, los Beach Boys siguen manteniendo viva la leyenda. Los tres miembros supervivientes del grupo (Brian Wilson, Alan Jardinel y Mike Love) han seguido realizando sendas giras y proyectos... por separado. Aunque los millones de fans que han dejado por todo el mundo no perdemos la esperanza de que, al menos en un concierto, vuelvan a unir sus buenas vibraciones.