Made in Europe

 

 


 

Italia

El GPS nos indica que al final de esta calle estrecha se encuentra la fábrica en la que tenemos una cita hoy a las 12.

Sin creérnoslo del todo, nos acercamos a la puerta y llamamos a nuestro contacto. Nos contesta que viene enseguida a recogernos. Cinco minutos más tarde aparece y nos acoge con una sonrisa abierta: Benvenuti! Estamos en Italia, a 100 kilómetros de Milán y muy cerca de Bérgamo, y acabamos de conocer al director de la fábrica del mejor algodón de Europa, e incluso del mundo. Aquí el algodón es sagrado, se le tiene un respeto que en ninguna otra parte podremos encontrar. En esta fábrica es donde nosotros producimos el tejido para nuestras camisas.

 Rollos de Tela 

Después de presentarnos, nuestros anfitriones nos proponen ir a comer algo, antes de visitar los diferentes departamentos de la fábrica. Aceptamos encantados y, por supuesto, nos dejamos tentar por un plato de auténtica pasta italiana. Después del postre, nos ponemos en marcha para conocer la planta que tienen a unos 15 kilómetros.

Durante el trayecto en coche, Gabriele nos explica: “Aquí antes se vivía del algodón pero poco a poco se fueron yendo todos, a medida que las marcas huyeron a otros mercados más baratos”.

“Nosotros, sin embargo, creemos que hay un buen futuro en esto, mientras existan marcas como la vuestra que sigan apostando por algodón made in Europe…”.

“¡Hemos llegado!” -exclama Gabriele-, “Tenemos esta pequeña planta aquí, en plena montaña, y aunque mucha gente cree que es una desventaja, para nosotros es muy importante: este lugar es histórico”.

 

Rollos de Algodón

 

Al día siguiente tenemos una cita al oeste de Milán. Esta vez toca ir a ver el sitio donde se fabrican los tejidos de algunos de nuestros pantalones y americanas.

Nos abren el portal de la fábrica justo en el momento en que empiezan a caer los primeros copos de nieve. Nada más aparcar el coche en el interior del recinto, nuestros anfitriones nos reciben en la entrada. Lo primero que nos dicen nos hace sentir en casa: “Esta es una empresa familiar”. Después de habernos presentado a todos, nos aventuramos por la zona del taller.

 Fábrica

 

Entre los hilos de colores y las máquinas repiqueantes, conocemos a más miembros de la familia. La ilusión que tenemos al descubrir el origen de los colores que tantas veces hemos visto en nuestras tiendas, es comparable únicamente al orgullo que desprenden estas personas al trabajar en Europa produciendo uno de los mejores tejidos del mundo. Lino, algodón, lana… tejidos de una calidad excepcional que son los que utilizamos para muchos de nuestros modelos.

 Carretes de Hilo

 

 

 


 

España

 Rollo Tartán

 

Cogemos el coche muy temprano para acercarnos a la fábrica donde se confeccionan nuestras camisas. Nos dirigimos al sur de Madrid, no muy lejos del Coliseum Alfonso Pérez, donde el Getafe C.F. juega sus partidos; allí, en nuestra fábrica, juega otra gran plantilla de 40 trabajadores. 

Llamamos a la puerta y nos invitan a pasar a un pequeño hall, pre- sidido por una magnífica máquina de coser antigua. De ahí, llegamos a una enorme estancia, el corazón de la fábrica, que nos sorprende por lo espaciosa y diáfana: la luz entra potente por los grandes ventanales e inunda toda la nave en la que trabajan.

Los vivos colores de las telas destacan claramente. Vemos cómo las diferentes piezas van pasando de mano en mano, de mesa en mesa, y se van uniendo unas a otras hasta convertirse en una de nuestras camisas. Aunque acabada, aún tendrá que someterse a un estricto control de calidad antes de enviarse a nuestros almacenes, para acabar finalmente en las tiendas.

 Camisa Rayas

 

Unos 120 kilómetros más al sur, en un pueblo similar a cualquier otro pueblo de España, se encuentra la fábrica de nuestros pantalones.

Una fábrica donde reina un ambiente muy familiar, y en la que se combinan a la perfección saber hacer y modernidad. 

Al traspasar la puerta nos recibe Jose, director de la fábrica, quien nos va explicando los pasos a seguir para la confección del pantalón, desde que llegan las piezas procedentes del taller de cortado hasta su acabado final. Como podéis ver en el vídeo que tenemos colgado en nuestro canal de YouTube (http://www.youtube.com/elgansovideo).

 

 Tabla de Planchar

 

 

 


 

Portugal

 Taller de costura de americanas

 

Nos bajamos del avión en Oporto con ganas de descubrir los lugares donde se confeccionan nuestras americanas, abrigos y calzado. Una fina lluvia cae, persistente, sobre la ciudad. Pero apenas tenemos tiempo para pensar en la lluvia. Nuestro compañero Carlos nos explica rápidamente el viaje que ha organizado para nosotros en los dos días que tenemos por delante: fábricas de gabardinas primero, luego americanas, camisas, vestidos y, para acabar, calzado.

Cogemos el coche y a lo largo del trayecto vamos admirando el paisaje, que nos recuerda al del norte de España. “Normal” -me comenta Carlos-, “En realidad estamos muy cerca de ciudades como Vigo”. Al llegar a la fábrica observamos cómo los trabajadores se centran en confeccionar el modelo de gabardinas Mackintosh para hombre. Es algo increíblemente poético ver estas prendas acabadas pasar por el puesto de planchado: el humo del vapor, el aire que pasa por el interior de las mangas y el cuerpo, que parece dar vida a la prenda.

Carlos se acerca a nosotros y nos invita a visitar las oficinas, donde conocemos al equipo que dirige la fábrica: “Europa es capaz de confeccionar también las prendas, no sólo el tejido” -comentan-, “Debemos ser más exigentes con las prendas que compramos”. Parecen muy ocupados y no queremos molestar, pero seguro que charlando con cualquiera de estas personas aprenderíamos mucho sobre nuestras propias prendas. Al final son ellos quienes mejor conocen todos sus secretos.

 

Taller de Costura

 

Preguntamos a Carlos si se tarda mucho en llegar hasta la próxima fábrica: “Quince o veinte minutos, más o menos” nos dice. Ésta será, de hecho, su respuesta habitual; y siempre será acertada: las fábricas donde confeccionamos nuestras prendas están muy próximas entre sí, y ello nos permite movernos de unas a otras con mucha facilidad. En efecto, llegamos a la fábrica después de unos veinte minutos. “Aquí hacemos las americanas y una parte de los pantalones” -nos indica Carlos-. Después de una breve visita a la plantilla, decidimos centrarnos en la zona de las americanas.  

 

Forro de americanas 

 

Allí descubrimos partes de la prenda en las que no solemos pensar a la hora de la compra o de la exposición en tienda: el forro de las mangas, por ejemplo. También nos sorprendemos al descubrir lo increíblemente humana que es la cadena de producción, totalmente opuesta de lo que Charlie Chaplin describe en su obra maestra Tiempos Modernos. Después de haber estado en la fábrica de tejido, en Italia, nos da una gran alegría ver que este tejido ha hecho el mismo viaje que nosotros y que ahora se encuentra aquí, a nuestro lado, tomando paso a paso la forma de una de nuestras americanas.

 

 Corte de tejido

 

Después de los habituales quince o veinte minutos de trayecto, durante el que pudimos admirar una bellísima salida del sol después de un día lluvioso. “Aquí está todo muy verde; entenderás que eso es porque hay mucha lluvia, mucha agua. Solemos decir que el agua es vida, ¡y es cierto!” -me dice Carlos-, llegamos a nuestra fábrica. “Tendréis que disculparnos, pero estamos creciendo, mano a mano con vosotros” -nos dice el dueño de la fábrica-, “y por eso hay obras en nuestro almacén de pieles… Pero podéis circular libremente”.

Y así fue, tuvimos total libertad de descubrir todo el proceso de fabricación, en este caso de nuestros botines bajos de color azul marino. Desde el forro hasta la costura de las suelas. Nos sorprendió gratamente la modernidad y la eficacia con la que llegamos al producto final que podéis encontrar en nuestras tiendas. “Cuando montamos esta empresa empezamos con mucha ilusión, pero con poco dinero y casi ningún cliente. Ahora es un orgullo ver que El Ganso y otras marcas están confiando en nosotros. Es la prueba de que confeccionar en Europa es un sello de calidad” -nos dice el dueño-. Y tiene toda la razón.

 Corte del calzado

 

Fotografía: Julio Pérez Pascual.
Portada con la ayuda de Miguel Ovelar.

 El Ganso